La Ventana de la Mora en la Calle San Pedro de Cuenca

La historia de esta leyenda transcurre en los años después de la conquista de Cuenca, parte del pueblo moro después de haber perdido la ciudad de Cuenca se negaron a abandonarla, la larga ocupación en la ciudad de Cuenca vivida por los moros muchos pertenecían a una generación que había nacido ya en Cuenca y no conocían otras Ciudades, decidieron pues, quedarse en Cuenca bajo el ahora dominio Cristiano.

Siendo así, se decidió que cada cultura conservara su propia zona en los diferentes barrios que había en aquella época antigua en Cuenca.

En uno de esos barrios de Cuenca que pertenecía a los moros, estaba la vivienda de la mora más bella, ella se había enamorado de un joven de las tropas del ejército cristiano, encargadas de vigilar y asegurar la calma en ambas culturas.

Su amor se debía de mantener en secreto y cualquier contacto entre las dos culturas estaba vetado, esta situación provoco que se vieran a escondidas por una pequeña ventana de la residencia de la mora.

La situación se complicó cuando el padre de la mora, según las tradiciones típicas había llegado el momento de casar a su hija con el joven que había pedido su mano, ante esta situación la guapa mora se negó y rechazo el casamiento.

Sin entender el motivo de tal rechazo vivido, el joven moro no se dio por vencido y empezó a investigar cual podían ser sus razones para negarse a ser su esposa. Al margen de esto, los dos enamorados, el soldado y la joven mora tuvieron la idea de que si se casaban ya nada podría separarlos, para casarse la bella mora tenía que convertirse al cristianismo, por lo que la idea se complicaba más.

La intención de los jóvenes era, escapar sigilosamente la noche siguiente y buscar un cura que les convirtiera en marido y mujer. La torre mangana que en aquella época antigua era el principal reloj de la ciudad les sirvió para sincronizar sus planes, acordando que al sonar el reloj de la torre Mangana, irían a buscar al cura que les uniese como matrimonio cristiano.

Cuando la noche acordada empezó a sonar el reloj de la torre manga, salieron en busca el uno del otro, de nada sirvió, el avispado moro que desde el día de su rechazo vigilaba los pasos de la pareja, reuniendo una muchedumbre de moros, atacaron y mataron al joven soldado enamorado de la mora, por lo cual nunca llegaron a poder reunirse esa noche.

Tuvo que pasar varios meses, hasta que la verdad fue revelada a la bella mora, del porque su amado caballero nunca llego al sitio que habían escogido para reunirse. En ese mismo instante que se enteró de esta noticia, la bella mora intento suicidarse para estar con su amado en los reinos del cielo, cosa que impidió el cura amigo presente en la misma habitación.

También le advirtió que el sacrificio estaba negado para los cristianos y si lo permutaba jamás iría al Cielo a reunirse con su amor.

Cuenta le leyenda que esta mora, después de haberse cambiado al cristianismo, sin poder volver son su familia mora ni tener forma de alcanzar a su amado, se fue al convento que está en la calle San Pedro donde permaneció hasta el fin de su vida…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *