Ruta Turistica Senda del Hocino de Federico Muelas

El recorrido por la senda del hocino de Federico Muelas tiene un trazado de 2 km. que pueden prolongarse a unos 7 km. si hacemos la ruta completa de los senderos agua encantada del Júcar.

La ruta por la senda del hocino de Federico Muelas cambia de aspecto totalmente según la climatología, pudiendo apreciar diferentes entornos naturales dependiendo de la época que nos encontremos en Cuenca.

De la construcción de la senda se sabe que cuando se estaba construyendo la ruta aparecieron unos huesos, restos que al parecer no tenían valor arqueológico, pero que tampoco se supo exactamente a quiénes pertenecían, las obras se continuaron, como en otros tantos numerosos casos y ya está.

Como sabemos en Cuenca hay gran cantidad de hocinos por la hoz del Huécar, los hocinos pertenecieron a los hortelanos que antiguamente se dedicaban al cultivo en esas pequeñas zonas con huerta entre la Hoz del Huécar, el río y las paredes de los cerros. Hoy en día, los hocinos que aun quedan en pie son de propiedad privada y sus dueños lo utilizan como casa de vacaciones o segunda residencia.

Iniciamos la ruta por el puente San Pablo, en el lado de las casas colgantes tomando el desvío de la senda que esta totalmente indicada por paneles de madera, empezaremos la senda subiendo en cuesta con algún que otro desnivel hasta llegar al hocino propiedad de Federico Muelas, que fue escritor y poeta conquense, que destacó por su espiritualidad y amor a Cuenca.

El trazado de la senda fue de una dificultad especial, algunos tramos se labraron a mano y el hallazgo de los restos humanos mencionados ocasionó que se pensara en su interrupción.

Incluso hay estudios de investigación intentando extraer información de las rocas mismas, de los sonidos que quedan en cautivados en el tiempo mediante procedimientos de cacofonía.

Pueden ver la ruta del sendero de Federico Muelas analizado por el Grupo de Investigación Alpha en su propia web www.GrupoAlpha.org

La propiedad de Francisco Muelas está dejado de la mano de Dios, prácticamente en ruinas y la maleza se apodera del lugar, pero es un lugar que transporta a tiempos pasados y merece la pena conocer, porque todo es patrimonio, junto con el acueducto que llevaba el agua a Cuenca.

Sería cuestión que los responsables de Patrimonio hicieran algo antes de que se perdiera total e irremediablemente, porque realmente merece la pena y en este sitio se ha instalado la dejadez y el vandalismo que ha arrancado piezas y con ellas parte de la historia de este lugar.

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