Plaza Mayor de Cuenca Corazón de la Ciudad Antigua

La ciudad monumental de Cuenca tiene la categoría histórica de ciudad, “Muy Noble, Muy Leal, Fidelísima y Heroica”, según reza en sus documentos más solemnes, en pleno centro histórico encontramos la Plaza Mayor con monumentos cercanos como el ayuntamiento, la Catedral o las Casas Colgantes.

La plaza mayor de Cuenca a lo largo de toda su historia fue teniendo varios nombres; antiguamente a la plaza mayor se le conocía como plaza de Santa María, Plaza del Mercado, Plaza del Rollo, Plaza de Calvo Sotelo, Plaza de Pío XII, Plaza de la Constitución hasta que los Carlistas volvieron a cambiar el nombre al de Plaza mayor de Cuenca.

El título de ciudad lo obtuvo de Alfonso X allá por el año de 1257; y en la documentación consta los adjetivos de “Muy Noble y Muy Leal” desde 1465, concedidos por Enrique IV. Tras la Guerra de Sucesión, pues Cuenca se pronunció a favor de Felipe V, el rey le otorgó también los títulos de “Fidelísima y Heroica”.

La vida de Cuenca se desenvuelve en torno a su Plaza Mayor, de corte renacentista pero con añejos sabores. Entre lo que en ella podrás ver, encontrarás el escudo de la villa. Su descripción heráldica es tal que así:

En campo de gules, cáliz de oro. En heráldica gules significa rojo. Sumado de estrella de plata de ocho puntas. Timbrado con corona real. Hay que saber que la corona que se representa en el escudo de Cuenca es la abierta no la representación de corona regia que vemos hoy día en el escudo de la Corona, por ejemplo.

Timbrado de corona real con círculo de oro engastado de piedras preciosas sosteniendo ocho florones, visibles cinco e interpolado de perlas.

Se tiene entendido que fueron éstas las armas entregadas a la ciudad por Alfonso VIII. El campo de gules representaría el campo de sangre en el que se vio la ciudad a su toma.

Se ha relacionado la estrella con la circunstancia de haber comenzado el sitio de Cuenca el día de la Epifanía. El día de la Epifanía significa el día en que los reyes magos de Oriente llegaron a adorar a Jesús al portal en el que había nacido siguiendo los tres la misma estrella que los guiaba.

El cáliz, que en principio habría sido un cuenco, significaría haberse consumado el sitio de Cuenca el día de San Mateo. De ser así, un cuenco en principio, ahí estaría el origen del topónimo.

El Ayuntamiento en la Plaza tiene voz propia en la historia y un pasado arquitectónico digno de referir. Será en otra ocasión. Solo queda decir que para tomar un aperitivo uno de los mejores sitios, sin duda, es la Plaza Mayor, donde se concentra gran cantidad de gente y de vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *