Historia de la Roca del Caballo – Leyenda de los Hermanos de Cuenca

La ciudad de Cuenca se preparaba para las fiestas que festejaban la reciente canonización del Santo Obispo San Julián, Cuenca se encontraba radiante por este hecho histórico que vivían todos los conquenses con gran efusividad, las principales calles estaban decoradas y el buen ambiente se notaba de una manera fuera de lo normal en estos días.

La plaza donde se encontraba la Catedral era el escenario principal donde se organizaban los juegos para los jóvenes, también era el lugar donde se reunían los mozos para bailar y conocerse.

En esta concurrida plaza mayor de Cuenca, se encontraban reunidos los dos hermanos protagonistas de la leyenda de la piedra del caballo, los hermanos eran gemelos, ambos compartían su elegancia en vestir, su agilidad con los caballos y su valentía en el manejo de la espada.

Donde se podría encontrar sus diferencias era en sus personalidades, “Nicolás” ferviente religioso, pacifista y de comportamiento sencillo. Por la otra parte, “Juan” el otro hermano gemelo era travieso, impulsivo y con cierta costumbre de cortejar a toda dama.

Con toda la fiesta en su máximo apogeo, una bella dama se cruzó en el camino del hermano gemelo de carácter sencillo, los dos quedaron enamorados a primera vista, en los días de fiesta posteriores se buscaron por las calles del casco antiguo de Cuenca sin éxito.

Así que, la joven se empezó a escribirse cartas con Nicolás, donde manifestaba su amor hacia Nicolás y sus deseos de conocerlo en persona, una de esas cartas, por culpa de la semejanza física de los hermanos gemelos, fue entregada al hermano equivocado.

“Juan” el hermano gemelo, ignorando que el relato de la carta no era para él, no tardo en asistir a la casa de la bella mujer y conocerla haciéndose pasar por su hermano.

Cuando Nicolás, enterado de todo esto, fue en busca de su hermano para batirse en duelo, donde lo mato en un ataque de ira, busco huir de la escena de aquel fatídico crimen, pero cuando se disponía a cruzar el río Júcar, la corriente les arrastro, a él y su caballo, el caballo se golpeó con una roca, desde entonces a esa roca se le llama, la roca del Caballo por esta sencilla historia.

Nunca se supo más de Nicolás, no sabemos si consiguió sobrevivir , si pudo cruzar el río, ni quien presencio esta leyenda para poder luego contarla y que llegara hasta nuestros días.

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